Created on Miércoles, 31 Dic 2014 09:53:13

¿Cómo podemos encontrar a los mejores masajistas en Madrid? Esto dependerá de la especialidad que nos interese y de la zona de la ciudad que prefiramos.

La crisis ha afectado a la mayoría de sectores laborales en el país, y de forma especialmente dura a los profesionales del sector servicios. Es por ello que numerosas clínicas de fisioterapeutas, por ejemplo, han tenido que echar el cierre involuntariamente, de manera que la oferta actual es algo menor a la que había hace unos años, con lo que tenemos menos opciones donde elegir.

Aún así, podemos recomendaros varias formas de analizar lo que realmente necesitáis según la dolencia que sintáis.

Para el caso de que estéis sufriendo una recuperación de algún problema médico o convalecencia, la primera opción será un fisioterapeuta tradicional, aunque debido al empuje de las terapias alternativas no son pocos los que como complemento ofrecen también conocimientos en osteopatía, acupuntura, masajes ayurvédicos y otras variantes de masaje.

La consulta a un médico antes de elegir es muy recomendable. Puede darse el caso de sufrir dolor de espalda y resultar que es consecuencia de mala higiene postural, o exceso en la práctica de algún deporte -para lo que sería ideal comentarlo con el entrenador o monitor y bajar el ritmo, pues por mucho masaje que se reciba no sería suficiente- e incluso correr o caminar de forma incorrecta puede ocasionar desviación de columna y lo mejor es visitar a un podólogo, etc.

Los masajistas en Madrid suelen concentrarse en zonas urbanas especialmente pobladas, aunque no hay que precipitarse eligiendo exclusivamente por proximidad, pues otras ventajas deben ser consideradas también: es importante que pueda dedicarnos tiempo suficiente, en cada consulta y entre consultas, es decir que nos nos den cita con demasiado espacio de tiempo entre un masaje y otro, dependiendo de la dolencia. De igual modo, ha de resultarnos interesado en nuestros síntomas, sin prisa por encuadrarnos en el primer diagnóstico que se le viene a la cabeza. Asímismo, no ha de "fiarse" exclusivamente de lo que le contemos, pues a veces la memoria juega malas pasadas y el masajista deberá hacer las pruebas necesarias que vayan dándole pistas sobre el origen de neustros males.

Aparte de todo esto, luego está nuestro criterio personal y el "feeling" que el profesional nos inspire, pues la confianza y la tranquilidad hay que saber comunicarlas al paciente.

Cualquier masajistas en Madrid, ya sea español o extranjero, y según el título o habilidades que afirme tener, ha de mostrar en su consulta algo que lo acredite. En el caso de ser diplomado en fisioterapia, su título suele estar a la vista en su zona de trabajo; la enseñanza de la acupuntura, osteopatía, flores de bach etc no está homologada aún en el país, pero no está de mal pedir referencias de todas formas.

Luego está la posibilidad de que lo que necesitemos sea simplemente relajarnos un poco por una mayor carga de trabajo, problemas familiares o alguna sobrecarga muscular leve. Para ello puede ser suficiente las salas de masajes en Madrid pertenecientes a empresas del sector de masaje no terapéutico, como Masajes a Mil y los paquetes de relajación en numerosos spas. Lógicamente no acudimos a ellos con un problema grave, pero para males menores pueden servir muy bien, incluso para prevenir que el estres cotidiano aumente demasiado y se convierta en algo peor.

Por último está la especialidad del masaje erótico y del masaje tántrico, que es puramente lúdico o con la finalidad de responder inquietudes filosóficas o espirituales, en el caso del Tantra Auténtico.

Lo más indicado para mejorar las relaciones en pareja y redescubrir la atracción que sentimos por nuestro compañero de vida es preguntar directamente a nuestra masajista especializada en ello, que en Madrid trabajan con mucha profesionalidad y han sabido hacerse un hueco año tras año. Repetimos que estos masajes entran dentro del ocio sentimental y sexual de pareja, aunque es cierto que muchas veces ayudan a rebajar tensiones y a motivar a la persona. Un buen masajista sabe devolver también la confianza a su cliente y hacer desaparecer muchos complejos carentes de fundamento.

Así pues, para encontrar a los mejores masajistas en Madrid lo ideal es tener claro qué necesitamos, a qué podría deberse, no escoger al primero que se nos cruce en el camino, pedir consejo a nuestro médico primeramente, no temer cambiar a uno que nos inspire mayor tranquilidad, y si buscamos un masaje sensual en pareja, que nuestro masajista, sea chico o chica, sepa expresar nuestros sentimientos y hacernos sentir lo más cómodos posible.