Created on Viernes, 16 Ene 2015 00:20:36

Para los que tenemos la suerte de vivir en la capital, no nos resulta difícil aprovechar la variada oferta de masajes en Madrid de todos los estilos y precios posibles. Habéis ido alguna vez a un Hammam? Hay que vivirlo: se trata de combinar masajes con actividades complementarias que potencian la relajación en todos los sentidos.

Se suele comenzar con una visita por todas las salas durante las que se instruye sobre el uso de las instalaciones y sobre las diferentes posibilidades a la hora de recibir el masaje relajante.

Además, el anfitrión que os recibe os invitará a degustar una de sus especialidades de té para entrar en calor e ir olvidando el estrés de Madrid.

Generalmente el disfrute de los Baños Árabes puede alargarse hasta las dos horas, espcielmente si se incluye un masaje como parte del servicio. La sauna se ha hecho muy popular en los ultimos tiempos, y permite contrarrestar las templadas aguas de la zona de Spa con el aguante de las altas temperaturas que conseguirán hacer desaparecer las toxinas más resistentes, tanto de la piel como de las uñas, el pelo y los poros más cerrados.

Cuando llega la parte de masaje es posible incluso elegir la música que envolverá la habitación, los aromas que impregnarán la sala (lavanda, romero, espliego...). El masajista de Madrid sabrá recomendar adecuadamente para que la mezcla esté equillibrada y contribuya a fomentar la relajación y que evadirse sea aún más sencillo.

Con las diferentes técnicas utilizadas, el masajista, osteópata o fisioterapeuta será capaz de combinar aceites esenciales a diferentes temperaturas y con distintos olores y vapores, y los aplicará sobre el cuerpo de la persona. Éste descansará sobre una camilla amplia y cómoda, con una zona para colocar relajadamente la cabeza y los antebrazos. El material desechable estará siempre presente y contará con papel de camilla, toallas especiales, zapatillas, productos de un solo uso etc.

Algunas posibilidades son el uso de piedras calientes para relajar la musculatura de forma gradual. Estas pueden dejarse colocadas, una vez que están calientes pero sin llegar a quemar, sobre distintas partes del cuerpo del cliente, de manera que el masaje discurre con normalidad por otra zona mientras las piedras hacen su trabajo destensando músculos de manera pasiva. Otra posibilidad es utilizarlas activamente para masajear zonas reducidas como los laterales del cuello, las palmas de las manos y pies, al igual que bajo los omoplatos y los lumbares.

Muy populares son los chorros de agua a distintas temperaturas, que al caer sobre la espalda, pies, piernas y brazos van preparando el cuerpo del paciente para más adelante recibir la sesión de masaje. En Madrid hay instalaciones muy originales de norte a sur, que además mantienen un ambiente limpio, cálido y ordenado, por lo que la afluencia de visitantes es continua durante todo el año pero sin llegar a ser agobiante.

Precauciones importantes a tener en cuenta son las siguientes: cuando se acude a un Hammam, de forma parecida que en el caso del Spa, se ha de vestir adecuadamente con un bañador discreto, llevar zapato cómodo en forma de chancla, y recogerse los cabellos y cubrirlos con un gorro.

Salvo en zonas reducidas, se debe evitar ir descalzo, para no permitir la proliferación de hongos en los pies y otras zonas de la piel.

Asímismo, si se sufre de alguna enfermedad contagiosa cutánea o de otro tipo, no debe acudirse a estos baños ni recibir masajes o terapias equivalentes.

La experiencia de los clientes que visitan los masajes en Madrid en un Hammam o Spa suele ser muy positiva. Se sienten muy relajados, no solamente al salir de las instalaciones sino que, si el masajista ha hecho bien su trabajo, el bienestar durará toda la semana con facilidad. Valoran gratamente la puntualidad y el silencio, así que si se acude a un masaje con niños pequeños es inprescindible que un adulto esté en posición en todo momento de controlarlos y no dejar que molesten a otras personas, pues hay que recordar que la relajación y la ausencia de ruidos y molestias es parte fundamental de la experiencia.

Eso sí, es recomendable pedir cita previa al menos un día antes, se vaya donde se vaya, para asegurarnos de que todo saldrá estupendamente y no nos quedaremos sin nuestro masaje en Madrid.

Masajes en Madrid