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Created on Miércoles, 13 Ago 2014 13:53:30

El agua es la fuente de la vida en la mística y en el símbolo, y en la ciencia: del agua parte la vida. Flotamos en el océano primordial del claustro materno (el líquido amniótico), y nuestro organismo es fundamentalmente agua.
De nada nos sirve mantener una disciplina a base de dietas, poco estrés, masajes, amistades y familia, etc si fallamos en lo básico: asegurarnos una ingesta apropiada del líquido que necesita nuestro cuerpo.

Muchos de los problemas que padecemos están relacionados con el fluido de los líquidos internos, por exceso o por defecto. Pero en las cuestiones del ánima es posible que suframos tempestades del mar interno, galernas en el agua celular, que nos empujen a las grandes pasiones, altas o bajas, pero enormes en cuanto a sus consecuencias.

Las metáforas acuáticas no son más que eso, simples metáforas que nos ayuydan a crear una imagen mental de la realidad que os ocupa para controlarla mejor; pero puede servirnos para obligarnos a seguir nuestras propias directrices sobre las cosas que sabemos que debemos hacer pero que nos cuesta tanto mantener.Debemos tener en cuenta la importancia de una correcta hidratación; metafóricamente: si somos agua con sustancias disueltas, nuestra vulnerabilidad es mucho mayor de lo que la humildad nos sugiere.

Pero limitándonos al soma, al cuerpo, es bien cierto que está plagado de ríos y, cuando la enfermedad nos aqueja, también de pequeños lagos (los edemas). El agua en el Mar Muerto tiene tal densidad salina que los cuerpos pueden flotar en ella sin ninguna ayuda. De la misma forma, si nuestro organismo recibe más sal de la debida, retendrá agua y nuestro fluido será más denso. De ahí mi obsesión por hablar de esta cuestión tan importante para la celulitis. Es necesario drenar los ríos somáticos si queremos evitar inundaciones peligrosas.

Una buena sesión de terapias a base de masajes variados, enérgicos pero relajantes, se aprovecha mucho más si nuestro cuerpo está convenientemente hidratado y tiene los suficientes nutrientes que si nos limitamos a pasar el masaje cuanto antes mejor y volver raudos al trabajo que no tenemos tiempo... etc.

La armonía y el equilibrio son siempre necesarios para la mente, la belleza, el amor y el arte; el agua de los seres vivos requiere también un balance perfecto si queremos disfrutar de la salud.

Algunas secuelas psicológicas definen la felicidad como  ausencia de dolor. La felicidad (la salud, el amor, la buena economía) sería el placer, y lo contrario el displacer, o sea, el desequilibrio, la ruptura de los niveles gozosos de la existencia. La felicidad noes sólo la suma de momentos placenteros o agradables, ya que éstos de nada sirven si al mirar atrás no nos gusta el camino que hemos recorrido: aunque cueste un poco de sacrificio, hidratarnos y nutrirnos nos hará más felices sin duda.