Created on Miércoles, 13 Ago 2014 13:51:59

Masajes y celulitis: una introducción 

Los masajes son un placer cuyo conocimiento se remonta siglos atrás, en todas las culturas. Es probable que, después de caricias amorosas, ya en sí relajantes y agradables, surgieron los masajes como terapia y medio para tratar numerosas penalidades como dolores y pérdida de elasticidad y saludo en la piel; encontramos representaciones gráficas de masajes en algunas arcillas cocidas al sol de las primeras civilizaciones del Tigris, el Éufrates y zonas cercanas, y en los papiros hallados en Egipto. Homero, en su Odisea, ya citaba el masaje al describir cómo las bellas mujeres friccionaban con aceites aromáticos a sus héroes, a la vuelta de los combates, para conseguir mitigar su cansancio y dolores varios..

Existe también el primer tratado sobre el masaje, llamado Tratado de higiene, escrito por Galeno siglo y medio antes de Cristo. Tampoco podemos olvidar los baños romanos en los que la aplicación de aceites y ungüentos era un ritual cotidiano.

Hubo paréntesis en la Edad Media, tiempo en el que, seguramente, se practicó la caricia, pero no el masaje, dada la austeridad de la época; pero pese a que se habla de ella como un tiempo oscurantista, nos resulta difícil pensar que se perdiera costumbre tan placentera, y lo que puede ocurrir es que no se conserven escritos, de ahí el oscurantismo, pues los cronistas e historiadores de la época se recrean, fundamentalmente, en los aspectos espiritualistas y, sobre todo, bélicos; sin embargo, autores como Jacques Rossiaud y otros nos hablan de los baños públicos en los que los que los hombres del medievo disfrutaban de todo tipo de atenciones.

En el Renacimiento, al igual que otras muchas cosas, resurge el masaje, o al menos vuelve a figurar en la literatura, y esa presencia permanece hasta nuestros días.

El masaje bien dado es de gran utilidad en la celulitis, pero mal dado puede empeorar el cuadro de movilización de los tejidos e incluso endurecer aún más la zona. Por eso es importante la calidad del acto y la altura que debe tener el profesional que aplique el masaje.

Y es que la técnica del masaje no se improvisa, es fruto del aprendizaje y la experiencia, y es tanta la importancia de los masajes para solucionar el problema de la celulitis, así como otros similares, que muchas de las casas comerciales lo saben y han creado unas técnicas de aplicación se sus productos cosméticos que tienen el masaje como apoyo fundamental. Así, muchos de los productos anticelulíticos que salen al mercado vienen acompañados de algún aparato para ayudar en la penetración del producto.

En un próximo artículo trataremos de forma extensa cómo utilizar las más variadas técnicas de masaje para disminuir los efectos de la celulitis lo más posible.