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Created on Miércoles, 13 Ago 2014 13:52:37

Ya hemos pasado el crudo invierno, y para recuperarnos de algunas enfermedades que muchos sufrimos,  como la gripe, la bronquitis, infecciones en la garganta... todos conocemos remedios efectivos. 

Sin embargo, durante los meses más fríos del año también aumenten las enfermedades del piel que se manifiestan en forma de sequedad, fácil irritación y pérdida de elasticidad, pues cuando permaneces en el interior de la casa, y pasas al exterior la temperatura del aire (caliente a frio) provocan una disminución de la humedad.
Todo ello aunado a que muchas personas utilizan calefacción convencional o bien aire acondicionado y climatizadores en sus casas, hace que la piel sufra de forma severa, muchas veces sin darnos cuenta de ello.

Algunos de los síntomas que presenta la piel reseca son la descamación, grietas en la piel, comezón que puede dar lugar a daños en la piel por el exceso de rascado hasta abrir la piel, pérdida de líquidos en epidermis, tirantez...

Es por ello que necesitas observar algunas medidas extras para mantener tu piel en óptimas condiciones, entre ellas es uso de aceites humectantes como el aceite de argán: mantener la piel bien hidratada mediante masajes con este tipo de aceites previene y mejora las amenazas al bienestar del cuerpo; también ayuda evitar bañarse demasiado a menudo y con agua a temperatura excesiva, así como por tiempos prolongados, utilizar jabones pon pH neutro  o poco agresivos para el equilibrio de la piel, secar cuidadosamente la piel sin restregar, y beber abundante líquido durante todo el día incluso aunque no se tenga la sensación de sed.